ONU: nueva embajadora de EE.UU. y el pensamiento de Trump

(Por Daniel Gorosito)

La voz del nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump se hace sentir con fuerza en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. La nueva embajadora Nikki Haley, al presentar sus cartas credenciales ante el organismo mundial, lanzó a la prensa un mensaje desafiante dirigido a los socios que traten de torpedear sus políticas.

“Tenemos que respaldar a nuestros aliados y asegurarnos de que nuestros aliados nos respalden. Y quienes no nos respalden, que sepan que vamos a apuntar sus nombres, y vamos a responder como corresponda”.

Esta ex Gobernadora de Carolina del Sur, nacida allí y miembro de una familia de inmigrantes indios, fue la primera mujer en y la primera de una minoría en gobernar dicho Estado. Para Haley es fundamental que Estados Unidos desempeñe un papel fuerte en la Organización de las Naciones Unidas.

Cuando se presentó a la audiencia de confirmación en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado dijo: “Cuando Estados Unidos no lidera, el mundo se vuelve un lugar peligroso. Y cuando el mundo se vuelve un lugar peligroso, los estadounidenses se vuelven vulnerables”.

Entre sus críticas duras, se refirió a lo que llamó “un sesgo de la ONU contra Israel. Nunca fue tan consistente ni tan escandalosa como en su posición contra nuestro aliado cercano”. Al igual que el presidente Donald Trump, la embajadora consideró la última resolución del Consejo de Seguridad, que reclama el cese de hostilidades en los ilegales asentamientos israelíes un “terrible error” que hace más difícil la concreción de un acuerdo de paz.

Recordemos que en la votación del Consejo de Seguridad de diciembre del año pasado, Estados Unidos rompió con su tradicional política de vetar las resoluciones contra el Estado de Israel y se abstuvo. Mientras que los otros 14 miembros de dicho Consejo votaron a favor. La nueva embajadora estadounidense ante la ONU se comprometió a no abstenerse cuando las acciones de la ONU estén en conflicto directo con los intereses de Washington, incluidos los relativos a Israel.

Enfatizó la necesidad urgente de reformar la ONU, porque el objetivo es “crear un órgano internacional que sirva mejor al pueblo estadounidense”. Para lograr los cambios, sugirió presionar con su poder económico.

“Somos una nación generosa, pero tenemos que preguntarnos cuánto bien se ha hecho con esa contribución desproporcionada. ¿Obtenemos lo qué queremos por lo que pagamos? externó. También mencionó al Consejo de Derechos Humanos como ejemplo y cuestionó la utilidad de apoyarlo cuando está integrado por países como Cuba y China. Debemos tener presente que la contribución económica estadounidense representa el 22% del presupuesto total de la Organización de las Naciones Unidas. Actualmente la ONU atraviesa uno de sus peores momentos con referencia a su situación financiera. Si Washington se abstuviera de pagar su porcentaje del presupuesto o retrasara el mismo, haría colapsar toda la estructura del foro mundial.

Diariamente sus agencias, y tomaré como ejemplo únicamente a dos de ellas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), lanzan desesperadas solicitudes de recursos económicos para enfrentar una crisis humanitaria que no tiene precedentes a nivel mundial.

Los siguientes países que aportan sumas significativas al presupuesto de la ONU después de EE.UU. son: Japón, con una cuota de 9.6%, China con 7.9%, Alemania con 6.3%, Francia con 4.8% y Gran Bretaña con 4.4%. De las llamadas “economías emergentes” en el 6º lugar está Brasil, quien desea un lugar permanente en el Consejo de Seguridad con el 3.8% del presupuesto.

Por lo tanto ninguno de estos contribuyentes podría reemplazar la cuota de 22% estadounidense, además de la que le corresponde hoy.

Recordemos que Donald Trump resumió su pensamiento sobre el organismo mundial en un mensaje por la red social Twitter: “la ONU tiene un gran potencial, pero en este momento es sólo un club para que la genta se reúna, converse y se divierta”. ¿Se saldrá EE.UU. de la ONU si esta no se reforma y la misma le favorece? ¿Quebrará el organismo mundial? ¿Donald Trump piensa en la creación de una nueva organización dentro de su rediseño del mundo?

¡Hasta el próximo análisis…!

Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez

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