Irapuato, Gto. – El Gobierno Municipal anunció la conclusión de los trabajos de restauración del Palacio Municipal, uno de los edificios más emblemáticos del Centro Histórico y símbolo de la identidad de las y los irapuatenses.
Esta intervención tuvo como objetivo no solo preservar la estructura física del inmueble, sino también honrar el patrimonio histórico heredado por generaciones pasadas.
Lorena Alfaro García, presidenta municipal, destacó que, con estas acciones, el municipio reafirma su compromiso de cuidar y preservar el patrimonio que da identidad y orgullo a Irapuato ante el estado y el país.
“Hoy es un día muy especial para poder compartir con todas y todos ustedes el trabajo que, a lo largo de cinco meses, se realizó para dar un paso importante en la restauración de este edificio emblemático, un lugar que nos llena de orgullo y que, incluso para quienes no lo habían volteado a ver, genera ese mismo sentimiento”, refirió.
La alcaldesa recordó que, a lo largo de su historia, el edificio ha tenido diversas vocaciones, desde oficinas administrativas hasta fungir como Colegio de Enseñanza para Niñas. Con esta entrega, el Palacio Municipal reafirma su papel como espacio público y de encuentro ciudadano.
El patio central, que históricamente ha sido escenario de expresiones artísticas, se consolida como el nuevo Centro de las Artes, fortaleciendo su vocación cultural y convirtiéndose en un motor para las distintas manifestaciones artísticas del municipio.
Manuel Venegas, director de Obra Pública, señaló que esta intervención fortalece el eje de Gobierno “Tu Entorno Renovado” de la estrategia Irapuato 27, al transformar espacios públicos en lugares seguros, funcionales y dignos para la convivencia ciudadana.
Por su parte, María Teresa Vargas Hernández, restauradora del proyecto, explicó que los trabajos realizados buscaron intervenir no solo el inmueble, sino también la memoria y el corazón de la ciudad.
“Agradezco al Gobierno Municipal que apueste por este tipo de intervenciones; es fundamental conservar y mantener nuestras construcciones arquitectónicas a partir de una lectura histórica y técnica adecuada”, señaló.
Como parte del proyecto, se habilitaron dos Ventanas del Tiempo en la Presidencia Municipal: una ubicada en la entrada principal, donde es posible observar el estado original de la cenefa, y otra a un costado del lugar donde fue develada la placa informativa, con una explicación resumida de los trabajos realizados.
Estas ventanas permiten observar vestigios de pintura, colores y técnicas utilizadas en distintas épocas, así como el paso del tiempo reflejado en el deterioro natural de muros y decoraciones.
La restauración se centró en conservar la belleza y esencia original del recinto. Uno de los aspectos más relevantes fue la definición de la nueva tonalidad de los muros, resultado de un análisis técnico detallado y no de una elección arbitraria.
Durante las calas y estudios realizados, se encontraron vestigios de gamas rosadas, tonos que el edificio presentó en etapas históricas anteriores.
Se explicó que los muros del inmueble fueron construidos con la técnica de mampostería, unidos con mortero de cal y arena, característicos del siglo XIX. Posteriormente, fueron recubiertos con aplanados de cal apagada y arena, que servían como protección y base para la aplicación de pinturas y motivos decorativos.
Durante los trabajos se identificó una capa de pintura beige en muros y bóvedas, correspondiente al primer revestimiento aplicado sobre el aplanado original. En esta etapa también se descubrió el diseño de la cenefa superior, conformada por cuatro líneas horizontales.
Todo el proceso de restauración contó con el aval y supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), garantizando el respeto a las normas y lineamientos para la conservación del patrimonio histórico.

