Irapuato.- Las vacaciones representan una oportunidad para que los padres de familia fortalezcan su papel como los primeros educadores de sus hijos, promoviendo la convivencia, la oración y los valores cristianos en el hogar, afirmó el padre José Diego González Páramo, ecónomo del Seminario Diocesano de Irapuato.
El sacerdote destacó que este periodo no debe entenderse únicamente como un tiempo de descanso, sino como una ocasión para formar a los hijos con el ejemplo y aprovechar el regalo del tiempo que Dios concede a las familias.
“Las vacaciones también son un tiempo, no solamente para descansar o entretenerse, sino también para educar en los valores cristianos, sobre todo con el ejemplo, el tiempo es un don de Dios y hemos de aprovecharlo, disfrutarlo, pero sobre todo cuidarlo”, expresó.
José Diego González Páramo señaló que durante este periodo es importante generar espacios de convivencia familiar mediante el diálogo, la oración en conjunto, el servicio y la participación en actividades parroquiales, ya que estas acciones fortalecen la fe y estrechan los vínculos entre padres e hijos.
“Es importante promover momentos de convivencia, de diálogo, de oración en familia y también de servicio, compartir juntos la mesa, realizar actividades juntos y participar de la vida parroquial son acciones muy sencillas, pero afianzan mucho los lazos de la fe y la alimentan”, indicó.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de que las vacaciones se conviertan en semanas de aislamiento frente a las pantallas, por lo que llamó a los padres a encontrar un equilibrio entre el descanso, el deporte, la lectura, la vida espiritual y el uso responsable de la tecnología.
“Qué triste es ver a los niños cuya única relación es con una pantalla. Los padres son los primeros responsables del crecimiento integral de sus hijos”.
“Este tiempo es único e irrepetible y quedará para siempre en la memoria de los niños; por eso hay que sembrar buenas semillas en la familia”, concluyó.

