Irapuato.- A 22 años de la erección de la Diócesis de Irapuato, el obispo Enrique Díaz Díaz señaló que la violencia es uno de los grandes retos que enfrenta la institución y la comunidad en estos tiempos.
El jerarca católico subrayó que la evangelización sigue siendo el eje central de la Diócesis, comparándola con las necesidades básicas de una familia, como alimentación, educación, vivienda y salud.
Sin embargo, recalcó que también hay retos, uno de ellos, la violencia, que hace 22 años no era grave en el país y en Irapuato.
“La violencia que hace 22 años no se percibía en el sentido que la tenemos, nos pone nuevos retos de cómo acompañar a las familias, a los jóvenes, a los niños en esta situación de violencia. Indudablemente que el principal reto será seguir siempre actual la evangelización”, advirtió Díaz Díaz.
Díaz Díaz señaló que, con el paso de los años, la mayoría de las parroquias han logrado reconocerse plenamente como parte de la Diócesis, algo que al principio era un desafío debido a la atracción natural hacia León o Morelia. “Al principio era un poco difícil sentir esta unidad de la Diócesis y se seguía sintiendo mucho, como era natural, la atracción a León o la atracción a Morelia y como iban haciendo esta nueva diócesis”, explicó.
El obispo resaltó la consolidación de estructuras fundamentales como la Vicaría de Pastoral, la Vicaría Judicial y la Comisión de Protección a Menores, consideradas básicas para el funcionamiento de la diócesis y la atención de la comunidad.
Finalmente, Díaz Díaz reconoció que, pese a los logros alcanzados en 22 años, los retos continúan y la Diócesis debe mantenerse firme en su labor pastoral y social.

