SAN FRANCISCO, CALIFORNIA.- La polémica en torno a la presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX llegó a su fin. La Federal Communications Commission (FCC) determinó que el show no violó las normas de transmisión vigentes en Estados Unidos, por lo que el artista no enfrentará sanción alguna.
Luego de que algunos legisladores conservadores solicitaran una investigación formal, argumentando que el contenido del espectáculo era inapropiado para una transmisión familiar de alcance nacional, el organismo regulador revisó la emisión. Tras el análisis, concluyó que la transmisión cumplió con los estándares de decencia establecidos para la televisión abierta.
La decisión también descarta cualquier multa o penalización para la National Football League (NFL) y la cadena encargada de la difusión del evento, al considerar que no hubo infracciones en materia de lenguaje o contenido explícito durante la emisión en vivo.
El espectáculo del intérprete puertorriqueño fue uno de los más comentados en la historia reciente del evento deportivo, tanto por su propuesta visual como por la fuerte presencia de música latina en uno de los escenarios más vistos a nivel mundial. Mientras algunos sectores aplaudieron la representación cultural, otros manifestaron inconformidad en redes sociales y foros políticos.
Con la resolución oficial de la FCC, el caso queda cerrado y Bad Bunny continúa con su agenda artística sin consecuencias legales derivadas de su actuación en el máximo escaparate del fútbol americano profesional.

