CIUDAD DE MÉXICO.- Dispuesto a complacer a su público, así fue como llegó el padrino del heavy metal, Ozzy Osbourne, al escenario del Hell and Heaven, que al cierre de su segundo día logró congregar a 80 mil amantes del metal y el rock.
La actuación del británico clausuró la edición 2018 del festival que en sus dos días logró una afluencia de 160 mil almas que pudieron disfrutar de las actuaciones de Megadeth, Scorpions, Judas Priest, Marilyn Manson, Deep Purple, entre otros.
El escenario Hell fue el que albergó al llamado Príncipe de las Tinieblas en esta velada, donde por espacio de hora y media agradeció al público, al tiempo que los invitó a disfrutar del momento, lo que propició una ola de melenas al viento desenfrenadas que no cesaban.
“¡Hola! ¿Cómo estamos? Felices de estar aquí”, dijo el músico en esta velada, que forma parte de su gira mundial “No more tour 2”, el cual no tiene fecha de cierre y sí una larga lista de presentaciones.
Aunque también se topó con sus detractores que no estuvieron conformes con lo visto en escena, pues para muchos el británico ya perdió su esencia de aquellos tiempos cuando iniciaba su carrera con Black Sabbath, hace medio siglo.
“Crazy train”, “Dreamer”, “Hellraiser”, fueron parte del repertorio, donde el músico también recordó a otras leyendas de la música como Jonh Lennon y Janis Joplin, entre otros.