Alrededor de 180 socavones registra Japami durante el año

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IRAPUATO, GTO.- Alrededor de 180 socavones y colapsos en la infraestructura sanitaria se registraron durante este año en Irapuato, de los cuales entre 10 y 12 permanecen pendientes de atención, informó Ricardo Holguín Santana, director de la Junta de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Municipio de Irapuato (Japami).

El funcionario explicó que la mayoría de los reportes ya fueron atendidos por el organismo operador, aunque reconoció que algunos puntos representaron mayores complicaciones por la magnitud de los daños, entre ellos afectaciones registradas en vialidades como avenida Guerrero, avenida Revolución y otras zonas de la ciudad.

“Este año sí tuvimos particularmente, te estoy hablando de más de 180 colapsos, de menor o mayor medida, y de esos ya nada más nos quedan alrededor de 10, 12 pendientes, todos ya los demás fueron atendidos”, señaló Holguín Santana.

Sobre las causas del incremento de estos incidentes, el director de Japami explicó que se trata de una situación multifactorial, relacionada principalmente con la intensidad de las lluvias, el desgaste de los colectores y el tránsito constante de vehículos, factores que pueden provocar el deterioro de la infraestructura subterránea.

“Es multifactorial, por muchos factores, uno es principalmente por la intensidad de lluvias que tuvimos, eso genera que pueda haber mucha erosión en los colectores de diámetro grande, y el paso de los vehículos. Y si hay alguna fuga, pues haber pérdida de material y con el peso del tráfico genera que se colapse”, explicó.

Respecto a los riesgos para los automovilistas, Holguín Santana indicó que durante este año no se registraron incidentes de la magnitud de otros casos anteriores, en los que vehículos resultaron afectados por hundimientos en la vía pública, aunque reconoció la importancia de mantener la vigilancia sobre las redes de drenaje.

Finalmente, adelantó que Japami busca fortalecer las acciones preventivas mediante el uso de cámaras para detectar daños en las tuberías antes de que se produzcan nuevos colapsos, además de analizar la adquisición de más equipo para realizar monitoreos permanentes y reducir la necesidad de reparaciones correctivas.