IRAPUATO, GTO.- Productores agrícolas de Guanajuato y otros estados del país se preparan para salir nuevamente a las carreteras el próximo 17 de noviembre, luego de que autoridades federales cancelaran una reunión en la que buscarían acuerdos para atender la crisis del campo mexicano.
Mauricio Pérez Cabrera, representante y vocero de la Confederación Agropecuaria de México, confirmó que las organizaciones campesinas retomarán las movilizaciones ante la falta de respuestas concretas del Gobierno Federal, particularmente en lo relacionado con el precio del maíz, los apoyos pendientes y las condiciones de producción.
Explicó que la Confederación había decidido posponer una manifestación previamente programada, con la intención de privilegiar el diálogo y evitar afectaciones a la ciudadanía. Sin embargo, la reunión que sostendrían con la secretaria Columba López fue cancelada el jueves a las 9 de la noche, cuando representantes de distintos estados ya habían adquirido boletos de avión y organizado sus traslados.
“Nos dejan en la puerta después de invitarnos, nos dejan en la puerta de su casa. Y eso no va a seguir sucediendo”, expresó el dirigente campesino.
Pérez Cabrera aseguró que los productores enfrentan prácticamente las mismas condiciones que el año pasado, con un precio del maíz de 5 mil 200 pesos por tonelada y un panorama de incertidumbre, justo cuando la región del Bajío comienza su temporada de cosecha.
Advirtió que numerosos agricultores continúan trabajando con pérdidas económicas, situación que amenaza la subsistencia de una actividad fundamental para la alimentación y la seguridad alimentaria del país.
Entre las principales exigencias del movimiento se encuentra el pago de los apoyos pendientes de 800 pesos correspondientes al año pasado, recursos que, según el dirigente, todavía no reciben numerosos productores, pese a que las autoridades han asegurado públicamente que los adeudos fueron cubiertos.
Incluso, denunció que se han entregado listados de beneficiarios que continúan sin recibir sus pagos y acusó a funcionarios de proporcionar información incorrecta a sus superiores.
Los campesinos también demandan la declaratoria de zonas de desastre en regiones productoras de maíz y sorgo, así como soluciones a los problemas relacionados con la cuota energética para uso agrícola.
En este último punto, solicitaron que la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Federal de Electricidad agilicen los acuerdos necesarios para garantizar que los productores puedan acceder a los subsidios correspondientes.
El representante de la Confederación convocó a ejidatarios, comisariados ejidales, organizaciones agrícolas y productores independientes a sumarse a la jornada de protesta del próximo 17 de noviembre.
Reconoció que las movilizaciones podrían generar afectaciones a la circulación y a las actividades de la población, por lo que pidió a ciudadanos y transportistas tomar previsiones.
“Nosotros siempre hemos puesto por delante la tranquilidad y la buena convivencia con la ciudadanía. La ciudadanía no tiene la culpa de las condiciones bajo las que el campo mexicano ha sido agredido”, señaló.
Finalmente, Pérez Cabrera sostuvo que cada vez más organizaciones y representantes de distintos estados se incorporan al movimiento, por lo que anticipó una participación amplia en la próxima jornada nacional de protestas.
“Seguimos trabajando bajo pérdida y eso no puede continuar. Estamos peleando únicamente por la subsistencia de una actividad primordial que representa la alimentación y la seguridad alimentaria para México”, concluyó.

