GUADALAJARA, JAL.- La feria del libro de Guadalajara ha abierto sus puertas contando con ciudad invitada a Madrid, una ciudad que quiere demostrar “su vocación de universalidad, agradecimiento y deseo de continuidad” en su propuesta.
“No hemos apostado solo por traer, sino también por dejar, por establecer contactos, por mantener una comunicación permanente”. Y también por devolver, por saldar de alguna forma una deuda de agradecimiento con México y sus habitantes por el papel trascendental que jugó este país en la vida de los españoles tras la Guerra Civil”, ha indicado durante la inauguración de la feria la alcaldesa matritense, Manuela Carmena.
“Mi generación, los que nacimos en el franquismo, nos formamos con libros editados en gran parte en México y Argentina, que teníamos que buscar en las reboticas de las librerías donde estaban escondidos. Gracias por todo aquello que nos aportaron y por permitir devolverlo hoy amando a este país”, ha dicho.
También ha recordado que la próxima primavera en Madrid abrirá sus puertas la Casa de México, una “deuda pendiente” que la capital de España tenía con el pueblo mexicano, ha recordado la primera edila.
El rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo, insistió en esos lazos comunes, más cuando se cumple el 40 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países: “Madrid es una visita luminosa para escuchar el valor de su palabra”.
La alcaldesa no ha podido ocultar su emoción tanto por lo que la Feria significa para Madrid como por lo que los libros suponen para la vida de las personas: “Me emociona constatar hasta qué punto nos pueden cambiar la vida. Sin los libros no podríamos vivir”.
Con información de La Vanguardia

