Salamanca.- Después de cuatro meses desaparecida, Rosa María Ayala Razo, de 32 años, fue entregada a su familia sin vida; había sido privada de la libertad el 21 de enero en la comunidad San Vicente de Flores, en Salamanca, frente a sus familiares.
Sus restos fueron localizados en una fosa clandestina ubicada dentro de un pozo agrícola en el rancho El Labrador, en la comunidad San Salvador Torrecillas, municipio de Villagrán.
El hallazgo ocurrió desde abril, pero la identificación tardó varias semanas debido a las pruebas forenses y genéticas realizadas por la Fiscalía General del Estado.
La entrega de los restos fue confirmada por el colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, que informó que la familia ya pudo darle sepultura.
Durante las investigaciones en el lugar, peritos y agentes ministeriales localizaron al menos 16 indicios relacionados con posibles víctimas. Además, se realizaron 34 estudios forenses y 17 pruebas genéticas, logrando identificar restos de al menos 13 personas.
Con la identificación de Rosa María Ayala Razo, suman por lo menos 14 víctimas vinculadas a esta fosa clandestina en Villagrán.

