IRAPUATO, GTO.- El Obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, se mostró cercano con las personas que tienen a familiares desaparecidos, ante lo complicado que es esta situación.
Díaz Díaz comentó que es complicado hacer duelo cuando no se tiene la certeza de la muerte de una persona.
En su rueda de prensa dominical, el Obispo de Irapuato afirmó que una desaparición crea muchas dudas en el corazón de las personas.
“Es difícil cuando no se tiene un cuerpo al que llorar, al que sepultar, cuando no se encuentran respuestas, es complicado, es complicado hacer duelo cuando no hay certeza de la muerte”.
“La desaparición crea en el corazón muchas dudas, mi cercanía y oración con todos ellos”, declaró Díaz Díaz.
El religioso confía en que las autoridades investigadoras atiendan a las familias con desaparecidos en la medida de lo posible para encontrar una salida al problema.