IRAPUATO, GTO.- El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, se pronunció sobre la polémica que rodea al Club Deportivo Irapuato y advirtió sobre el riesgo de desvirtuar el sentido del deporte cuando se mezcla con intereses ajenos a su naturaleza.
El prelado señaló que el deporte debe conservar su esencia formativa, recreativa y social, sin contaminarse por intereses económicos o políticos que terminan afectando a la afición y a las comunidades.
Reconoció que existen distintas versiones en torno a la situación actual del club, lo que refleja un escenario confuso que impacta directamente en el entorno deportivo y social de la ciudad.
“Bueno, a ver, no tengo tanta claridad, porque son varias versiones las que circulan, pero yo creo que tenemos que dejar el deporte en deporte. Cuando se va mezclando ya más el negocio como importancia que el deporte o más la política que el deporte, se va viciando el deporte”, dijo.
El obispo advirtió que cuando se pierde el sentido original del deporte, comienzan a surgir conflictos que rebasan lo deportivo y generan divisiones innecesarias.
“Cuando se pierde la noción que es diversión y las porras se agreden a tal grado de lastimar a otros, se va perdiendo la diversión y el sentido formativo del deporte. Ojalá que no hagamos del deporte ni una mercancía”, acotó.
Finalmente, llamó a reflexionar sobre el papel del deporte como un espacio de convivencia, formación y unidad social, especialmente para las nuevas generaciones.

