Sentencian a 60 años al cuarto implicado en la desaparición de la maestra Lupita y Ulises

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Salvatierra.- Carlos Manuel, cuarto implicado en la desaparición de la maestra Guadalupe, conocida como Lupita, y Ulises, fue sentenciado a 60 años de prisión, luego de permanecer prófugo de la justicia por más de seis años.

La Fiscalía General del Estado informó que el hombre fue detenido el pasado 8 de octubre en Celaya, tras varios meses de labores de investigación e intercambio de información entre las instituciones que integran el Grupo de Inteligencia Operativa.

Después de su captura, fue trasladado al penal de Acámbaro bajo un dispositivo especial de seguridad, en el que participaron elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado.

El 13 de octubre, un juez le impuso la pena de 60 años de prisión por el delito de desaparición cometida por particulares agravada, en perjuicio de ambas víctimas.
Con esta sentencia, los cuatro implicados en el caso se encuentran en prisión, luego de un proceso judicial que incluyó absoluciones, revocaciones, amparos y la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Además, la Fiscalía mantiene abierta una investigación para determinar si Carlos Manuel, tuvo participación en otros hechos relacionados con las fosas clandestinas descubiertas en octubre de 2020 en el Barrio de San Juan, en Salvatierra, donde fueron recuperados los restos de 80 personas, entre ellas Lupita y Ulises.

La desaparición ocurrió el 29 de febrero de 2020, cuando Guadalupe, de 32 años y maestra de una primaria en Irapuato, se encontraba de visita en la casa de sus padres, en Salvatierra.

De acuerdo con los testimonios recabados durante las investigaciones, ambos viajaban en una camioneta cuando fueron interceptados por cuatro hombres armados que se desplazaban en dos motocicletas, quienes los obligaron a descender del vehículo y se los llevaron por la fuerza.

Meses después, durante las labores de búsqueda realizadas en el Barrio de San Juan, fueron localizados restos humanos en fosas clandestinas, y el 19 de febrero de 2021 se confirmó mediante pruebas genéticas la identidad de Guadalupe y Ulises.

Los dictámenes periciales establecieron que ambas víctimas murieron por heridas producidas por proyectiles de arma de fuego, mientras que la investigación sobre la posible relación del sentenciado con otros delitos continúa abierta.