IRAPUATO, GTO.- Entre 20 y 25 fiestas clandestinas han sido detectadas e inhibidas durante este año por autoridades municipales, principalmente eventos en los que se contemplaba la asistencia de menores de edad, y la posible venta de bebidas, informó Julio Borja, director de Fiscalización.
El funcionario explicó que parte de estas intervenciones han sido posibles gracias a las denuncias ciudadanas recibidas a través del sistema 072, además de la coordinación con otras dependencias municipales y con propietarios de establecimientos que alertan sobre la organización de este tipo de eventos.
“Gracias de verdad a la ciudadanía que se comunican a nuestro sistema 072 y dan este tipo de denuncias para nosotros poder tener una transversalidad con las dependencias involucradas y llegar a ese tipo de eventos y que no se lleven a cabo”, señaló Julio Borja.
Borja advirtió que uno de los principales riesgos es que en estas fiestas se desconoce la procedencia de las bebidas que pudieran ser ofrecidas a los asistentes, situación que cobra relevancia ante los casos recientes relacionados con bebidas adulteradas.
“Pues no sabemos ni siquiera la procedencia, justamente estamos hablando del tema de bebidas adulteradas y queremos evitar cualquier afectación que tenga la población, sobre todo los menores y adolescentes que tenemos en nuestro municipio y de otros también que pudieran venir”, puntualizó.
El director de Fiscalización detalló que también existe comunicación con responsables de bardas, salones de fiestas y otros espacios que no están regularizados, quienes en algunos casos informan cuando son contratados para realizar eventos de este tipo.
“Tenemos esa comunicación y nos dicen, aquí va a haber, entonces ¿saben qué?, está pasando esto y es con esta misma comunicación que trae el resultado de inhibir este tipo de acciones o de conductas de quien las está organizando”, explicó.
El funcionario agregó que cuando una fiesta se lleva a cabo sin los permisos correspondientes pueden generarse sanciones administrativas, mientras que la coordinación con los establecimientos permite bloquear anticipadamente eventos que pudieran representar un riesgo para los asistentes.

