GUANAJUATO, GTO.- Ninguna agresión contra las mujeres puede ser normalizada ni tolerada. Los ataques con ácido o sustancias corrosivas son una de las formas más crueles de violencia de género; no solo buscan causar un daño físico irreparable, sino destruir la identidad, la autonomía y los proyectos de vida de las mujeres.
Desde la Secretaría de las Mujeres, asumimos la responsabilidad histórica de visibilizar, sancionar y erradicar estas conductas. Trabajar por una vida libre de violencia para todas las guanajuatenses es nuestra prioridad absoluta.
Leyes más fuertes: Justicia firme y derechos garantizados
Gracias a la reforma aprobada por el Congreso del Estado el pasado 25 de junio de 2026 a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Guanajuato da un paso decisivo al homologar su legislación con la Ley General.
Una vez publicada en el Periódico Oficial, esta reforma garantizará:
Reconocimiento del delito: Se tipifica y reconoce formalmente la violencia física cometida mediante ácido, sustancias corrosivas o cualquier agente químico.
Perspectiva de género obligatoria: Quienes operan el sistema de justicia penal y civil deberán resolver los procesos bajo este enfoque, evitando la victimización secundaria (el maltrato o desatención institucional a las víctimas).
Ciudades y transporte seguros: Las autoridades estatales y municipales tienen la obligación de mejorar la iluminación, la infraestructura y el diseño urbano para garantizar espacios públicos libres de acoso y violencia.
Salud integral y dignidad: La Secretaría de Salud brindará atención psiquiátrica interdisciplinaria a mujeres, niñas, niños y adolescentes en situación de violencia. Además, se impulsarán programas para una gestión menstrual digna, libres de prejuicios y estereotipos.
Inclusión rural: Se incorpora a la Secretaría del Campo al Consejo Estatal (CEPASEV) para asegurar que las políticas de empoderamiento y protección lleguen con fuerza a las mujeres del campo.
La realidad en datos: Hablar con la verdad para proteger mejor.
Para erradicar la violencia, primero debemos nombrarla y medirla. A través de nuestro Modelo de Protección, Atención y Acompañamiento, la Secretaría de las Mujeres ha atendido e impulsado los procesos de 5 mujeres sobrevivientes de ataques con sustancias corrosivas en el periodo de 2020 a 2026:
| Municipio de Origen | Casos Atendidos | Rango de Edad |
| Celaya, Romita, San Luis de la Paz, Silao y Xichú. | 1 caso por municipio. | 4 mujeres de 30 a 64 años.
1 adolescente de 12 a 17 años. |
Alerta de tendencia:
Mientras que en 2020 y 2022 se registró un caso por año, en lo que va de 2026 ya se han atendido 3 casos. Este incremento nos exige actuar con la máxima inmediatez, contundencia y urgencia en la prevención y sanción de estos delitos.
No están solas: Acompañamiento humano e integral
“La reconstrucción de la vida de una mujer sobreviviente no es sencilla, y no se logra solo con la reforma de las leyes, sino con un Gobierno que la abrace, la acuerpe y la proteja en cada paso del camino. En la Secretaría de las Mujeres hemos tenido la oportunidad de dar atención especializada, humana y digna en algunos de estos casos”, enfatizó Itzel Balderas, secretaria de las Mujeres.
Para garantizar la seguridad y la reparación del daño, activamos de inmediato un protocolo especializado que acompaña a las mujeres en cuatro ejes fundamentales:
- Primer contacto: Apoyo inmediato en psicología, trabajo social y asesoría jurídica.
- Salud prioritaria: Gestión urgente de servicios médicos y tratamientos especializados de seguimiento dermatológico y reconstructivo.
- Justicia y protección: Acompañamiento legal para denunciar ante la Fiscalía, tramitar órdenes de protección de emergencia y gestionar traslados a refugios o alojamientos temporales seguros.
- Respaldo económico y mental: Coordinación con la Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas (CEAIV) para brindar terapias de salud mental de largo plazo y apoyos económicos para cubrir necesidades básicas y emergentes.
Hacemos un llamado enérgico a la sociedad: la violencia de género no es un asunto privado, nos compete a todas y todos. No normalicemos los celos, el control, ni las amenazas. Desde el Gobierno de la Gente, la seguridad, la dignidad y la vida de las mujeres se defienden todos los días.

